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El Santo Rosario se relaciona estrechamente con Santo Domingo
de Guzmán (1170-1221), el español que fundó
la Orden de Predicadores o sea los dominicanos. Desde el siglo
quince en adelante los dominicanos fueron los promovedores principales
del Rosario. Sin embargo, estudios recientes sugieren que los
primero grupos que combinaron la repetición de la Ave
María con la contemplación de Misterios fueron
otras ordenes religiosas, en Prusia, cerca del año 1300.
A través de los 250 años siguientes la devoción
se difundió por toda Europa, alcanzando los laicos por
medio de cofradías voluntarias y libros ilustrados. Habían
numerosas versiones que hacían competencia, algunas que
sugerían solo cinco Misterios y otras que recomendaban
hasta 200. El asunto no se resolvió hasta 1569. En ese
año el Papa San Pio V, quien era él mismo un dominicano,
publicó una carta apostólica que estableció
el formato de quince Misterios como la versión oficial
del Santo Rosario, autorizado por la Iglesia. Este fue el formato
en uso por los próximos cuatro siglos. En el año
2002, el Papa Juan Pablo II publicó una carta apostólica
que agregó cinco Misterios adicionales, tal que ahora
hay veinte Misterios autorizados en total.
La Iglesia celebra la fiesta de Nuestra Señora del
Rosario el día 7 de octubre. Esta conmemoración
recuerda la ocasión en 1571 cuando fuerzas cristianas
derrotaron la fuerza naval turca (musulmana) en la batalla marítima
de Lepanto, cerca de la costa poniente de Grecia. El Papa San
Pio V había rogado que todos los cristianos rezaran el
Rosario para lograr la victoria.
E.M. Mulhare
Composición original, 04-mar-1999
Revisado y puesto al día, 25-nov-2002
Basado en información en Stories of the Rose: The
Making of the Rosary in the Middle Ages, por Anne Winston-Allen
(1997, University Park: Pennsylvania State University). |